Artrosis de cadera: síntomas, diagnóstico y todas las opciones de tratamiento
La artrosis es la causa más frecuente de dolor crónico de cadera en adultos: el cartílago que amortigua la articulación se desgasta hasta que el hueso roza contra el hueso. La buena noticia: hoy ningún paciente tiene que resignarse a vivir con ese dolor.
Qué es la artrosis de cadera (coxartrosis)
La cadera funciona como una esfera dentro de una cavidad, ambas recubiertas por cartílago liso que permite el deslizamiento sin fricción. En la artrosis —también llamada coxartrosis— ese cartílago se adelgaza y se fisura progresivamente. El espacio articular se estrecha, aparecen picos de hueso (osteofitos) y la articulación duele, se inflama y se pone rígida.
Puede ser primaria (por el desgaste asociado a los años) o secundaria a otra condición: una displasia de cadera no tratada, una necrosis avascular, secuelas de fracturas o enfermedades inflamatorias como la artritis reumatoide.
Los síntomas: así se presenta
- Dolor en la ingle — el síntoma más característico. Muchos pacientes consultan por "dolor de ingle" sin saber que el origen es la cadera. A veces se irradia al muslo o a la rodilla.
- Dolor que empeora al caminar o al estar mucho tiempo de pie, y que al principio calma con el reposo.
- Rigidez matinal: cuesta arrancar a la mañana o después de estar sentado un rato.
- Pérdida de movilidad progresiva: dificultad para ponerte las medias, cortarte las uñas de los pies, entrar y salir del auto.
- En etapas avanzadas: dolor en reposo, dolor nocturno que interrumpe el sueño, cojera y acortamiento aparente de la pierna.
Si te reconocés en varios de estos puntos, el paso siguiente es simple: una consulta y una radiografía.
Cómo se diagnostica
El diagnóstico combina el examen físico (movilidad de la cadera, marcha, maniobras específicas) con radiografías de pelvis y cadera en carga — es decir, de pie, que muestran el espacio articular real. En casos seleccionados se agregan estudios como resonancia o tomografía. El diagnóstico no es complejo; lo importante es estadificarlo bien para elegir el tratamiento correcto.
Tratamiento: de menor a mayor
La artrosis no se "cura" —el cartílago no se regenera—, pero se trata en escalones:
1. Tratamiento conservador (siempre primero, cuando el estadio lo permite):
- Actividad física adaptada y descenso de peso: cada kilo menos descarga la articulación.
- Kinesiología para fortalecer la musculatura que estabiliza la cadera.
- Analgésicos y antiinflamatorios en los períodos de dolor, siempre indicados por un médico.
- Bastón en la mano contraria, que descarga la cadera afectada.
2. Cuando el tratamiento conservador ya no alcanza:
El reemplazo total de cadera es el tratamiento definitivo de la artrosis avanzada: elimina el dolor de origen articular y devuelve la movilidad. Es una de las cirugías con mayor tasa de éxito y satisfacción de toda la medicina.
La señal para dar el paso no está en la radiografía sola: está en tu vida. Cuando el dolor te limita lo cotidiano, te despierta de noche o te quitó actividades que amás, es momento de evaluar la cirugía.
¿Y si la artrosis está en las dos caderas?
Es más frecuente de lo que se cree. En pacientes seleccionados, ambas caderas pueden resolverse en una sola operación: conocé la cirugía bilateral en un tiempo, uno de los procedimientos distintivos de mi práctica, con casos reales documentados.
Preguntas frecuentes sobre artrosis de cadera
¿La artrosis de cadera se cura sin cirugía?
El cartílago desgastado no se regenera, por eso la artrosis no tiene cura no quirúrgica. Pero en estadios iniciales y moderados, el tratamiento conservador logra controlar el dolor y mantener la función durante años. La cirugía se reserva para cuando eso deja de alcanzar.
¿Sirven el colágeno o los suplementos?
La evidencia científica sobre suplementos como colágeno, glucosamina o condroitina es débil e inconsistente: pueden aliviar síntomas en algunos pacientes, pero no regeneran el cartílago ni frenan la enfermedad. No reemplazan al tratamiento médico.
¿Caminar hace mal si tengo artrosis?
No — al contrario. La actividad de bajo impacto mantiene la musculatura y la movilidad. La regla práctica: actividad que no genere dolor durante ni después. Si caminar te duele, la bicicleta o la natación son excelentes alternativas.
¿Qué pasa si me demoro en operarme?
La artrosis avanzada sostenida en el tiempo deteriora la musculatura, la postura y a veces la columna (por la cojera compensatoria). Operarse en un buen estado funcional mejora la recuperación. No hay que apurarse — pero tampoco resistir años de dolor innecesario.
El primer paso es una consulta
Traé tus estudios si los tenés. Si no, empezamos de cero: evaluamos tu cadera, te explico qué tenés y cuáles son tus opciones — operarte o no operarte, con la información completa para decidir.
Consultar no es decidir operarte: es saber qué tenés y qué opciones existen.