Reemplazo total de cadera: qué es, cuándo operarse y cómo es la recuperación

El reemplazo total de cadera es una de las cirugías más exitosas de la medicina moderna: sustituye la articulación dañada por una prótesis y devuelve lo que la artrosis fue quitando — caminar sin dolor, dormir de corrido, volver a tu vida.

¿Qué es el reemplazo total de cadera?

La cadera es una articulación de tipo esfera y cavidad: la cabeza del fémur gira dentro del acetábulo de la pelvis. Cuando el cartílago que las recubre se desgasta —por artrosis, necrosis, displasia o una fractura— el hueso roza contra el hueso, y eso produce el dolor y la rigidez característicos.

En el reemplazo total (también llamado artroplastia total de cadera) se sustituyen las dos superficies dañadas: una copa en el acetábulo y un tallo con una cabeza esférica en el fémur. Las superficies nuevas se deslizan entre sí sin fricción dolorosa, y el resultado es una articulación que vuelve a funcionar.

¿Cuándo está indicada la cirugía?

La indicación no depende de la edad ni de la radiografía sola: depende de cómo el dolor limita tu vida. En general, el reemplazo se considera cuando:

  • El dolor te impide caminar distancias habituales, subir escaleras o vestirte sin ayuda.
  • El dolor aparece incluso en reposo o te despierta de noche.
  • La rigidez limita movimientos básicos, como ponerte las medias o cortarte las uñas de los pies.
  • Los tratamientos conservadores —analgésicos, antiinflamatorios, kinesiología, bajar de peso, bastón— ya no alcanzan.

Las causas más frecuentes son la artrosis de cadera, la fractura de cadera, la necrosis avascular y las secuelas de displasia.

En la consulta te voy a decir con honestidad si es tu momento de operarte — o si todavía no. La cirugía correcta en el momento incorrecto no es una buena cirugía.

Cómo es la cirugía

La intervención dura entre 1 y 2 horas y se realiza con anestesia raquídea o general, según tu caso y la evaluación del anestesiólogo. En mi práctica, el procedimiento llega al quirófano ya resuelto en el plano digital: con la planificación 3D con biomodelos, el implante, su tamaño y su posición exacta están definidos antes de la primera incisión. Eso reduce el tiempo quirúrgico y los imprevistos.

Cuando la anatomía del paciente lo permite, utilizo técnicas de preservación muscular como el abordaje anterior directo, que accede a la articulación sin seccionar músculos.

La recuperación, sin promesas infladas

  • Internación: 1 o 2 días. Al día siguiente de la cirugía ya te ponés de pie y das los primeros pasos con el kinesiólogo.
  • Primeras 2 a 3 semanas: caminás con bastones canadienses o andador, con ejercicios progresivos.
  • Entre las 6 y 12 semanas: la mayoría de los pacientes retoma sus actividades cotidianas, incluido caminar sin asistencia.
  • Deportes de bajo impacto (caminata, natación, bicicleta) se retoman progresivamente, siempre con indicación individual.

El detalle completo de cada etapa está en la guía Tu cirugía paso a paso.

Riesgos: hablemos claro

Toda cirugía tiene riesgos, y preferís conocerlos antes que descubrirlos. Los del reemplazo de cadera son poco frecuentes pero existen: infección, luxación, trombosis venosa, diferencia de longitud de las piernas y aflojamiento del implante con los años. Cada uno tiene su estrategia de prevención — desde la profilaxis antibiótica y antitrombótica hasta el posicionamiento preciso del implante, que es exactamente lo que la planificación 3D busca optimizar. En la consulta repasamos los riesgos aplicados a tu caso concreto, no en abstracto.

Preguntas frecuentes sobre el reemplazo de cadera

¿Duele la cirugía?

Durante la cirugía no sentís dolor por la anestesia. Después, el dolor postoperatorio se controla con un esquema de analgesia planificado desde antes de la operación; la mayoría de los pacientes lo describe como mucho más manejable de lo que esperaba, y menor que el dolor de la artrosis con el que convivían.

¿Hay edad límite para operarse?

No hay una edad máxima en sí misma: la indicación depende del estado general de salud y de cuánto limita el dolor, no del número de años. Se operan con éxito pacientes desde adultos jóvenes con displasia o necrosis hasta mayores de 80 años con buen estado clínico.

¿Cuándo puedo volver a manejar?

En general entre las 3 y 6 semanas, cuando recuperás fuerza y reflejos y ya no tomás analgésicos que afecten la atención. Depende del lado operado y del tipo de auto. Siempre con autorización en el control postoperatorio.

¿Voy a poder hacer deporte?

Sí, actividades de bajo impacto: caminata, natación, bicicleta, golf. Los deportes de impacto repetitivo se evalúan caso por caso, porque aceleran el desgaste del implante.

¿Cuánto dura la prótesis que me van a colocar?

Los implantes modernos tienen una vida útil estimada de 20 a 30 años o más. El posicionamiento preciso es uno de los factores que más influye en esa duración — por eso planifico cada cirugía en 3D.

El primer paso es una consulta

Traé tus estudios si los tenés. Si no, empezamos de cero: evaluamos tu cadera, te explico qué tenés y cuáles son tus opciones — operarte o no operarte, con la información completa para decidir.

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