Dolor de cadera: la guía completa para entender qué te pasa
El dolor de cadera es engañoso: a veces duele la ingle, a veces el glúteo, a veces la rodilla — y el origen está en la cadera. Y a veces duele la cadera y el origen está en la columna. Esta guía te ayuda a ordenar los síntomas, entender las causas más frecuentes según tu edad y saber cuándo es momento de consultar. No reemplaza una consulta: te prepara para aprovecharla mejor.
Primera clave: ¿dónde te duele exactamente?
- Dolor en la ingle (adelante, en el pliegue): es el dolor articular de cadera típico. Sus causas más frecuentes: artrosis, displasia, necrosis avascular, lesiones del labrum.
- Dolor en la cara lateral (donde apoyás al dormir de costado): frecuentemente corresponde a tendinopatías y bursitis del trocánter — el "dolor de cadera" más común que en realidad no es articular.
- Dolor en el glúteo: puede venir de la cadera, pero muy frecuentemente viene de la columna lumbar o la articulación sacroilíaca.
- Dolor irradiado a la rodilla: la cadera puede doler "en la rodilla" — es un patrón clásico que confunde. Una rodilla que duele con radiografías normales obliga a mirar la cadera.
Segunda clave: la edad orienta las causas
- Entre los 20 y 45 años: displasia, lesiones del labrum, necrosis avascular, tendinopatías por sobreuso deportivo.
- Entre los 45 y 65: artrosis en sus primeras etapas, tendinopatías glúteas, bursitis trocantérica.
- Mayores de 65: artrosis establecida como gran protagonista; y ante un dolor agudo tras una caída, fractura hasta que se demuestre lo contrario.
Señales de alarma: consultá sin esperar si...
- El dolor apareció tras una caída o golpe y no podés apoyar la pierna.
- Tenés fiebre junto con el dolor de cadera.
- El dolor te despierta de noche sistemáticamente.
- Hay pérdida de peso inexplicada asociada.
- El dolor persiste más de 2 a 3 semanas a pesar del reposo relativo.
- Tenés una prótesis de cadera y apareció dolor nuevo → revisión de prótesis.
Qué va a pasar en la consulta
Nada intimidante: conversación sobre tu dolor (dónde, desde cuándo, qué lo empeora), examen físico de la movilidad y la marcha, y casi siempre una radiografía de pelvis en carga como primer estudio. Con eso se orienta la enorme mayoría de los diagnósticos. Según el caso se agregan resonancia o tomografía.
Y una aclaración que repito siempre: consultar a un cirujano de cadera no significa terminar en cirugía. Significa tener el diagnóstico correcto y el mapa completo de opciones — de la kinesiología a la prótesis, pasando por todo lo intermedio.
Preguntas frecuentes sobre dolor de cadera
¿Cómo sé si el dolor viene de la cadera o de la columna?
Orientativamente: el dolor articular de cadera suele sentirse en la ingle y empeora al caminar o rotar la pierna; el de columna suele bajar por detrás del muslo, a veces con hormigueos. Pero se superponen con frecuencia — el examen físico los diferencia con maniobras específicas.
¿Puedo tomar antiinflamatorios mientras tanto?
Por períodos cortos e idealmente con indicación médica, pueden aliviar. El problema no es tomarlos: es tomarlos durante meses en lugar de hacer un diagnóstico. El antiinflamatorio que tapa un dolor sin diagnóstico solo posterga la solución.
¿Dormir de costado daña la cadera?
No la daña, pero si tenés una tendinopatía o bursitis lateral, apoyar sobre ese lado duele. Una almohada entre las rodillas suele aliviar. Si el dolor nocturno es constante, es motivo de consulta.
El primer paso es una consulta
Traé tus estudios si los tenés. Si no, empezamos de cero: evaluamos tu cadera, te explico qué tenés y cuáles son tus opciones — operarte o no operarte, con la información completa para decidir.
Consultar no es decidir operarte: es saber qué tenés y qué opciones existen.